Metodología

Enseño pensamiento ecográfico

Mi forma de enseñar ecografía parte de una idea sencilla: obtener un plano correcto no significa necesariamente comprender lo que estamos haciendo.

Para mí, hacer una buena ecografía implica orientarse dentro de una anatomía tridimensional, saber producir la imagen que necesitamos y entender qué significa dentro de un contexto anatómico, fisiológico y clínico.

Por eso organizo el entrenamiento alrededor de tres competencias que trabajo por separado y después integro: orientación espacial, tecnología ecográfica y conocimiento e interpretación.

A esa integración la llamo pensamiento ecográfico.

ORIENTACIÓN ESPACIAL+TECNOLOGÍA ECOGRÁFICA+CONOCIMIENTO / INTERPRETACIÓN=PENSAMIENTO ECOGRÁFICO

Tres pilares

Resolver una ecografía

Pilar 01

Orientación espacial

Primero entreno la capacidad de comprender dónde estamos dentro de la anatomía fetal y cómo el movimiento del transductor modifica el plano de insonación.

El alumno debe poder anticipar qué ocurrirá al rotar, angular, trasladar o bascular el transductor y aprender a desplazarse deliberadamente entre diferentes planos.

No me interesa que recuerde solamente cómo luce una imagen. Me interesa que comprenda cómo llegó a ella y qué debe hacer cuando el plano no es correcto.

En la evaluación del sistema nervioso central no basta recordar cómo luce un plano transtalámico o transcerebeloso; hay que saber, estando en el transtalámico, qué movimiento lleva al cerebelo, al perfil o a la cara fetal.

Movimiento del transductorMovimiento del planoCambio de la anatomía observada

Competencias integradas

Integrar las competencias en la exploración

Una morfología fetal no debería aprenderse como una secuencia que hay que reproducir. La utilizo como un escenario donde el alumno debe integrar orientación espacial, tecnología e interpretación.

Lo mismo ocurre con una ecografía genética, una neurosonografía o un ecocardiograma: cambia el problema clínico, pero las competencias fundamentales permanecen.

Simulación

Entrenamiento basado en evidencia

01

Práctica repetible

El simulador permite repetir movimientos y exploraciones sin depender de una determinada posición fetal o de la disponibilidad de pacientes.

02

Aprendizaje antes de la práctica clínica

Determinadas habilidades pueden desarrollarse previamente en un entorno simulado y posteriormente transferirse a la exploración real.

03

Práctica deliberada

El alumno puede concentrarse específicamente en la habilidad que necesita desarrollar.

Ver evidencia
  1. Taksøe-Vester et al. Simulation-Based Ultrasound Training in Obstetrics and Gynecology: A Systematic Review and Meta-Analysis. Ultraschall in der Medizin, 2021. 15 estudios incluidos, 11 en el metaanálisis; el entrenamiento mediante simulación mostró mejores resultados que el entrenamiento clínico aislado y que la enseñanza exclusivamente teórica. DOI: 10.1055/a-1300-1680
  2. Tolsgaard et al. Sustained effect of simulation-based ultrasound training on clinical performance: a randomized trial. Ultrasound in Obstetrics & Gynecology, 2015. Tras dos meses de entrenamiento clínico, el grupo que había hecho simulación inicialmente obtuvo mejores resultados en la evaluación objetiva de habilidades. DOI: 10.1002/uog.14780
  3. Simulator Based Obstetric Ultrasound Training. Journal of Obstetrics and Gynaecology Canada, 2017. Comparó entrenamiento con simulador frente a entrenamiento con pacientes; ambos grupos mejoraron y la simulación mostró resultados comparables, con posible utilidad especial en principiantes. DOI: 10.1016/j.jogc.2016.10.009
  4. Zhou et al. Evaluating the effectiveness of high-fidelity simulation-based training on clinical skill transfer in obstetric ultrasound residents. BMC Medical Education, 2026. Estudia la transferencia de habilidades: el grupo de simulación mejoró tanto en el simulador como en evaluaciones posteriores con gestantes reales. DOI: 10.1186/s12909-026-08835-2